CAMBIO QUE NO CAMBIÓ NADA
Parece que el cambio de lugar de trabajo de la cuestionada María R., lejos de aplacar sus ínfulas, solo contribuyeron a que se crea mas que sus propios jefes, por lo que se sabe…
Tras conocerse los malos tratos que la misma aplicaba a sus compañeros, luego de recibir jinetas de ‘supervisora’, la señora -que gusta del té de romero…- es trasladada al Palacio de Cristal como encargada del edificio, donde le permiten elegir al personal, haciendo y deshaciendo a su gusto, al punto -aseguran- de discriminar a los agentes por su cara..
Ya hay varias compañeras de ella que analizan renunciar por el trato de María R. que viene cascoteada por pelearse en Sedronar, en Puestos Fijos y otros lugares.
Se sabe que por estas horas, van a elevar un duro petitorio contra esa señora al Sindicato Municipal y al propio intendente.
