En la ‘batalla’ por lograr la llamada ‘Ley de Aborto’ en la Argentina, hubieron muchas instancias desagradables que sacudieron a la opinión pública no solo de nuestro país, sino del Mundo entero.
Uno de los momentos mas duros y a la vez lamentables que se vivieron, fue el ataque de las ‘Pañuelos Verdes’ contra las iglesias -incluyendo la Catedral Metropolitana- contra las cuales las militantes ‘abortistas’ cascoteaban, grababan frases hirientes y provocadoras en las paredes de los templos, y -lo peor- orinaban y defecaban en plena vía pública en las escaleras y accesos a iglesias y templos.
Una de las mas ‘conocidas’ activistas en ésto, representando a ‘La Cámpora’, fue la actual intendente de Quilmes Mayra Mendoza, quien se fotografiaba con su pañuelo verde acompañando los ataques contra las iglesias, porque éstas condenaban y rechazaban los abortos.
en 2018, se trató en el Congreso Nacional el controvertido proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Éste tuvo aprobación en la Cámara de Diputados pero no en la cámara Alta. Los senadores no aprobaron en este punto, la referida ley. La ‘guerra’ seguía.
Las ‘abortistas’ sabían que el Senado debatía el proyecto en constante consulta y debate con la Iglesia Católica Apostólica Romana y -también- con las iglesias evangélicas del país, que planteaban sus posiciones bíblicas frente al espinoso asunto, llamado «Ley Herodes» por las comunidades religiosas en alusión al rey Herodes cuando mandó a asesinar a todos los niños varones recién nacidos hasta 2 años por temor de perder su reinado por haber nacido el Mesias.
Mayra Mendoza no solo fue -y es- fuerte referente de ‘La Cámpora’ sino que se la relaciona directamente con Máximo Kirchner y con fuerte vínculo con CFK.
Finalmente, en diciembre de 2020, se aprobó la Ley 27.610 de Acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
La misma se promulgó en enero de 2021, estableciendo así el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.
MAYRA Y LA COMUNIÓN
Pasados aquellos días de furia y política combativa, la sorpresa en los rostros de quienes el sábado último concurrieron a la misa en agradecimiento de que a Cristina Kirch-ner no le pasó nada en el atentado no pudo ser disimulada.
Aquella agresora, protestante y defensora del asesinato de niños sin nacer -e intendenta de Quilmes- ahora ponía su mejor cara de compungida y no solo ingresaba -sin atacarla- a la Basílica de Luján, sino que hasta participó de la misa y comió la ostia y bebió del vino misario.
Aque viejo adagio que reza «no se puede estar bien con Dios y con el diablo…» no alcanzó para que Mayra, aún dentro de una iglesia, no tiene principios y que por el poder, seguramente está dispuesta a visitar otras religiones, si fuera necesario…