MAYRA MENDOZA PARTIÓ LA CGT REGIONAL QUILMES
Cuando Mayra Mendoza, intendente de Quilmes, intervino con todo su poder político en las elecciones de la UOM Quilmes en marzo de este año, el ‘mundillo’ gremial de la región comenzó a tener en claro que ‘La Cámpora’ se hizo presentes en el sindicalismo zonal, para derrotar a Virgilio ‘Barba’ Gutiérrez apoyando a Adrián Pérez para secretario general de la central metalúrgica de Quilmes.
Con la reestructuración de la CGT Quilmes, Berazategui y Varela, Mayra Mendoza volvió a ‘mechar’ la pretendida homogeneidad gremial y sentó en dos de las tres sillas del triunvirato conductor, a dos de sus aguiluchos: Fabián Salvatierra (UOM) y Rubén Zeballos (Camioneros) ambos kirchneristas y ‘a disposición’ de ‘La Cámpora’, quedando del llamado ‘gremialismo puro’ en ese triunvirato, Ricardo Romero (ATSA).
Sabiendo que el copamiento de la intendente estaba en marcha, en los cabildeos para ocupar representaciones sindicales y no políticas, decenas de gremios intentaron zafar, pero hábilmente, Mendoza les hizo saber que ella está con CFK y que “muchas de las demandas de los gremios pasan por La Jefa, que ella decide…” así que no pudieron impedir la estratégica jugada que agrietó la CGT zonal.
Pero no quedaría solo allí el tema.
Un criticadísimo y cuestionado ex referente sindical de la zona, Rubén Luque, comenzó a elaborar un plan para ‘autoadjudicarse’ la representatividad regional de las históricas ’62 Organizaciones Peronistas’, lo que llevó al estallido de los gremios ya que todos los sindicalistas saben que el único representante ‘con chapa’ de ‘las 62…’ es el gremialistas remisero Alejandro Poli.
Pero aún así, en el afán de Mayra Mendoza de tratar de “dividir para gobernar…”, en el acto de asunción de la nueva conducción cegetista, hizo sentar en la mesa de dirigentes a Luque (que nin siquiera tiene gremio propio) lo que provocó la reacción en cadena de los demás gremialistas.
Pero Mayra y Luque jugaron mas allá del tablero, y en la foto principal de la asunción entre Mayra Mendoza y los tres referentes conductores de la CGT, apareció Rubén Luque, lo que llevó a que varios representantes de las decenas de gremios invitados al acto, se retiraran ante el abierto desafío que la intendente de Quilmes hizo bien de frente a los gremialistas.
Hoy por hoy, la CGT Regional está tácitamente partida, con un sector que rinde pleitesía a La Cámpora, y otro que pretende seguir defendiendo las banderas cegetistas, que tiene a Romero (ATSA) entre los tres conductores, y varios sindicalistas que ya tienen en claro que la pelea no será solo por la dignidad de los trabajadores, sino también por recuperar aquellas banderas de la CGT de Rucci, Ubaldini y tantos otros que hicieron de la lucha por los trabajadores, sus propias banderas de forma de vida, lo cual seguramente es desconocido por Mendoza y sus secuaces dentro de la regional Quilmes…
