INTERVENCIÓN A EDESUR, UNA PANTALLA DETRÁS DE LA CUAL EL GRAVE PROBLEMA SIGUE…
La intervención anunciada por el Gobierno, tendrá una duración de 180 días, que concluiría entre la realización de las PASO y la elección presidencial de octubre.
Los observadores coinciden en que lejos de ser una medida de fondo ante una situación extrema, la «intervención administrativa» a Edesur anunciada por el ministerio de Economía, constituye otro «cambio formal más para la tribuna que destinado a alterar el manejo operativo y el control de la caja de la distri-buidora eléctrica controlada por el grupo italiano ENEL».
La intervención comunicada por Sergio Massa y la secretaríaa de Energía, tendrá una duración de 180 días.
Efectivamente, tras haberse «inflado» previamente el alcance de la medida, el propio Massa se encargó de «bajarle el precio» y el tono a la intervención, al aclarar que «no afectará el control operativo de empresa, la responsabilidad del suministro seguirá a manos de Edesur» y que la misión asignada al kirchne-rista Jorge Ferraresi será «fiscalizar, controlar y monitorear el área administrativa, el plan de inversiones y el cumplimiento de las obras que garanticen la prestación del servicio».
En el mismo sentido, el ministro destacó que la decisión tomada «no afecta el contrato de concesión, ni los derechos de los accionistas privados», razón por la cual los directivos de ENEL «no tendrían motivos para ir a denunciar al Gobierno ante el CIADI por incumplimiento contractual».
En los hechos, la intervención, impulsada tras comprobarse que «la vía judicial irá para largo y no solucionará en el corto plazo el serio problema de gestión que evidencia Edesur» deja mal parado y desdibujado al interventor del ENRE, el massista bonaerense Walter Martello, que viene pregonando y prometiendo sanciones muy duras y extremas contra los responsables de la distribuidora eléctrica…
Cabe señalar que estando al frente organismo regulador, Martello no fue capaz de detectar a tiempo las carencias y falencias operativas de Edesur que estallaron con los masivos y prolongados cortes de luz que afectaron durante varios días a miles de usuarios porteños y bonaerenses.
Tampoco, el cuestionado funcionario tuvo capacidad de reacción para proponer y coordinar un «comité de crisis» destinado a «atender la situación de emergencia generada por la falta de energía eléctrica durante las históricas olas de calor que se vienen registraron en la región metropolitana desde mediados de diciembre.
