AGUIRRE, EL CAPATAZ DE LA ESCLAVITUD MODERNA…
Matías Aguirre apareció en escena en Beraza-tegui hace unos 9 años. Era un joven activo en eso de los ‘movimientos sociales’, y se enredaba en uno de los primeros cabecillas del Movimiento Evita en el distrito, Gustavo Molina -a quien terminó fagocitándoselo- y caminó también con el otrora ‘legendario’ dirigente de los movimientos, Fabián Coria -hoy retirado de la escena política- aunque la cosa entre ellos nunca funcionó.
Aguirre escaló dentro del mussismo, al punto de acordar su participación -en 2017- al lado de Florencio Randazzo en el Justicialismo de Berazategui para «enfrentar» (ponele…) a Juan José Mussi que avanzaba desde ‘Unidad Ciudadana’, un invento de Cristina Fer-nández.
La jugada de Aguirre, a quien muchos consideraban «de segunda…» en política, fue muy hábil a corto plazo, ya que «cuidó» el Partido Justicialista evitando que otros ingresen para pelearle el título a Mussi.
Obvio que los resultados fueron contundentes. Mussi ganó por goleada esa legislativa, pero Aguirre tenía la ‘promesa’ tácita de contar con el ‘reconocimiento’ del legendario Barón hacia él.
Tiempo después, con la vuelta de Mussi al quinto piso del Palacio de Cristal, Aguirre se alzó con una inventada subsecretaría municipal, pero estaba dentro del equipo del Cacique de Plátanos.

Y eso le abrió la puerta del ascensor, en el edificio del ministerio de Desarrollo Social de la Nación, donde su patrón político, Emilio Pérsico, le consiguió otro cargo inventado -pero cargo al fin- como fue ser ‘Jefe de Gabinete de Asesores’ de dicha cartera, en la época de Daniel Arroyo.
Pérsico tenía, ahora, un ‘hombre’ fuerte en Berazategui con llegada a Quilmes.
Hubo una bajada de fondos muy importante para las arcas del ‘nuevo capataz’ de la zona (se habla de 300 millones de pesos) y funciona, en plena Av. 21, una minimunicipalidad -con Gabinete y todo- con un despliegue de recursos impresionante, que incluye ver a Matías Aguirre desplazarse en una Toyota HiLux nueva-
Aguirre, que no dudó en meter a sus ‘esclavos planeros’ dentro de un sucio, contaminado y apestoso arroyo en plena Av. Dardo Rocha, recibió la directiva de su patrón Pérsico, de presentarse como candidato a intendente de Berazategui este año.

El referido ‘dirigente’ del Movimiento Evita, sin embargo, quiso jugar a dos puntas, y buscó acercarse a Mussi con sonrisas y con un «no pasa nada Doc…» pero Mussi, sabedor de que le venían a sobar el lomo para medir donde vendrá el talerazo, se desprendió del capataz, teniendo en claro que Matías Aguirre se convirtió en otro de sus enemigos políticos.
La gente de Mussi explica la diferencia entre un ‘enemigo’ y un ‘adversario’: «El adversario es alguien de afuera, de otra bandera, otro proyecto político, que va a confrontar en las urnas y fuera de ellas cada vez que pueda hacerlo… en cambio, un enemigo es aquel que te palmea la espalda, lo beneficias, le das manejo para que trabaje para la gente, y de repente se cree con el deber de enfrentarte desde adentro y desde afuera». Y cierran: «Perón decía que a los enemigos, ni justicia…».

