TRASPLANTARON EL ROMERO
Era molesta la planta, y encima alguien le habrá hecho creer que era un tulipán, lo que engrandeció su ego y era como que hacía lo que quería y donde quería.
Era evidente que algún jardinero la abonaba seguido, al punto de -pese a no tener espinas visibles- era intocable.
Finalmente, alguien la puso en su lugar. Ni tulipán, ni magnolia ni flor de Loto. Un simple y oloroso romero, que la plantaron en una plaza de Ranelagh, y fin del estrellato…
