CRISTINA VOLVIÓ A MOSTRAR QUIEN MANDA EN EL FdT Y EN EL GOBIERNO
No solo el 25 de Mayo rindieron homenajes personales entre ellos, anulando nuestro glorioso inicio del primer gobierno patrio en 1810, sino que una vez mas se vio a una vicepresidenta que demostró -por enésima vez- quién manda en el FdT y en el propio Gobierno -que maneja a través de un Gabinete casi completamente designado por ella- y por el otro, un presidente solo, abatido, que descendió del avión que lo condujo a Chapadmalal en medio de una soledad aterradora.
El escenario fue dramáticamente elocuentes. Una vicepresidenta que ante una multitud enfervorizada, se regocijó repitiendo conceptos vertidos en anteriores discursos que la ensalzan a ella misma pero que omitió -absolutamente exprofeso- hacer alusión alguna a las candidaturas.
Y por el otro, un presidente que no puede simular mas que siempre fue un instrumento de Cristina o, si se prefiere, «un presidente de transición», que cavó su propia fosa cuando anunció que no competiría por su reelección.
Un presidente que, al descender del avión acompañado por una sola persona y su guitarra, adquirió plena conciencia de lo cruel e impiadoso que es el peronismo con el dirigente que pierde autoridad.

Alberto Fernández habrá recordado, aturdido y abrumado, las «sabias palabras» de su primer patrón, Néstor Kirchner: «La política lejos está de ser un club de amigos». Tal cual: la política y la amistad son como el agua y el aceite, son antagónicos.
En la política priman los intereses, las traiciones, los egoísmos, las inmoralidades. No hay espacio para la amistad. Fernández es perfectamente consciente de ello. Mientras fue jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, hizo varios «doctorados en maquiavelismo político». Quizá nunca pensó que alguna vez sentiría en carne propia el abandono de quienes siempre consideró eran «amigos».
El 25 de mayo último, una vez mas Cristina le hizo saber lo impiadosa que es con quienes se atreven a desafiarla, a cuestionarla. La soledad de Alberto en Chapadmalal es lo que buscó Cristina a partir del momento en que trató de actuar como presidente.
El jueves 25, la vicepresidente demostró que sigue ocupando el centro del ring. Ella decidió, sin consultar a nadie, a quienes invitar al ‘palco vip’ y a quienes no. A sus espaldas estuvieron su hijo Máximo, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, el ministro del Interior, Wado de Pedro, y el ministro de Economía, Sergio Massa. Cuando todos esperaban alguna definición sobre las candidaturas, Cristina guardó un calculado silencio. Cuando llegue el final del tiempo permitido para oficializar candidaturas, CFK ‘bendecirá’ a quienes integren la fórmula presidencial del FdT.
Es la manera de hacerles ver que sus candidaturas se deberán pura y exclusivamente a su voluntad.
