EL NEGOCIO DE LA LECHE, UN ALIMENTO QUE EL SER HUMANO NO NECESITA Y MUEVE MILLONES
El negocio de la venta de leche vacuna, se clasifica como «un negocio mayorista de productos lácteos».
La referida industria, está formada por empresas que venden al por mayor productos como quesos, helados, productos lácteos congelados, leche y nata líquidas envasadas, leche y nata crudas, mantecas, yogures y otros productos lácteos.
En la Argentina se calcula que existen cerca de 800 empresas lácteas.
El registro más certero fue el relevamiento industrial 2018 realizado por la Dirección Nacional Láctea, donde se encuestaron unas 670 industrias.
En el ranking del país, Adecoagro es el gigante agropecuario que tiene el tambo establecido más grande de Sudamérica en el sur de Santa Fe y lleva invertidos más de US$ 170 millones en el negocio lácteo.
Santa Fe es la principal provincia lechera del país, tanto por su volumen de producción como por la importancia que tradicionalmente tuvo la actividad en el desarrollo de algunas ciudades.
Respecto de la calidad de la leche, la mejor marca de leche argentina según el listado elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea, Saputo le arrebató el primer puesto a Mastellone.
MILES DE MILLONES
DE DÓLARES
Según el Estado, la producción de leche acumulada en el primer cuatrimestre del 2023 superó los 3.500 millones de litros, según datos oficiales, lo que muestra un incremento del 1,7% interanual respecto a igual período del 2022.
En abril de 2022, el precio de la leche recibió para el tambo un valor de 43,4 pesos, cifra que mostró un aumento del 7,3% contra marzo anterior.
La variación interanual presenta un incremento para la leche del 54% en pesos corrientes mientras que la inflación oficial tocó un alza del 58%.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó que, según la Dirección Nacional de Lechería, entre enero y octubre del 2022 se alcanzó el récord de exportación de U$S 1.400 millones por unas 360.000 toneladas.
Los principales productos exportados en volumen, fueron leche en polvo entera; suero; mozzarella; leche en polvo descremada; queso de pasta semidura; leche modificada entre los más importantes.
En tanto que los principales destinos fueron Brasil; Argelia; Chile y China.
NO NECESITAMOS
LECHE DE VACA
Lo que el gigantesco negocio de la leche vacuna oculta, es que el ser humano no necesita leche.
La leche de vaca es buena para el ternero, y de hecho, cuando el ternero desteta, nunca mas vuelve a tomar leche.
Sin embargo, las tradiciones humanas instalaron la «necesidad» de consumir leche de vaca para crecer y como fuente de calcios y otros elementos.
Los científicos en general, siempre advirtieron que La leche no es un alimento imprescindible, mas allá que pueda ser una forma de obtener calcio.
Dentro de la leche y sus derivados, se destacan el calcio y la vitamina D por su cantidad y biodisponibilidad.
La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) «recomienda» porciones diarias de leche o derivados como el yogurt, el queso o las bebidas derivadas de la leche para «quienes realizan actividades físicas porque es una gran bebida hidratante.
La tolerancia del consumo de leche es una evolución adaptativa de la especie humana.
Desde el Neolítico el hombre ha consumido y utilizado leche de diferentes especies de rumiantes con la aparición de la ganadería y el asentamiento de las poblaciones nómadas.
Sin embargo, científicos sugieren que «los productos lácteos son un alimento durante la infancia, pero cuando se consume en la edad adulta sus bondades se pueden convertir en trampas capaces de desencadenar patologías como el cáncer de mama en las mujeres y los tumores de próstata en hombres».
También, la leche de vaca contiene un 70% de saturados y un 30% de poliinsaturados, con lo que puede provocar un aumento del colesterol y de las grasas saturadas en sangre, lo que es perjudicial para la salud cardiaca o provocar diabetes de tipo 1
A pesar de ser un alimento bastante completo, carece de fibra y aporta bajas dosis de hierro y vitamina C.
Puede causar irritación y acidez gástrica en personas que no toleren bien la lactosa.
En enfermedades inflamatorias como la artritis se cree que podría ocasionar más inflamación.
También produce Artritis Reumatoide y Osteoartritis, Asma, Producción excesiva de moco.
DAÑOS EN LOS NIÑOS
Los «demasiados lácteos» pueden causar distensión abdominal y malestar digestivo . Incluso si los lácteos no te enferman, aún podrían ser sensibles a la lactosa y en exceso podrían causar otros problemas digestivos como hinchazón, calambres o diarrea.
El debate está sobre la mesa y las posturas, muy enconadas entre los que creen que es un alimento fundamental de una dieta equilibrada y entre los que la relacionan con más de 300 enfermedades, entre ellos diversos tipos de cáncer y enfermedades intestinales o estomacales.
Además ambas posturas están respaldadas por investigaciones médicas, con lo que la confusión es todavía mayor.
Por ejemplo, en el caso del calcio, según diversos estudios, «la leche es fuente de calcio y debe tomarse diariamente a lo largo de la vida para mantener la salud osea y prevenir la osteoporosis».
Pero por el contrario, la Universidad de Har-vard dice que «no está claro que esta bebida sea la mejor fuente de calcio para la mayoría de las personas».
Los investigadores de Harvard señalan que «el alto consumo puede incrementar el riesgo de padecer cáncer de próstata y de ovario». Además, afirman que «el consumo diario de productos lácteos aumenta los niveles de grasas saturadas y de vitamina A, lo que hace que los huesos se debiliten».
Otro de los aspectos relacionados con este alimento con investigaciones médicas a favor y en contra, es la lactosa.
La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche y en los lacteos. Para poder digerirla es necesaria una enzima que se llama lactasa. En las poblaciones de América no la poseen y sufren de intolerancia a la lactosa.
Para esas personas beber leche es perjudicial.
Las grasas también han estado señaladas en diversas investigaciones médicas. La leche humana (que se suele tomar como referente) contiene 45 gramos de lípidos por litro, de los que el 55% son ácidos grasos poliinsa-turados y el 45% ácidos grasos saturados.
La de vaca contiene un 70% de saturados y un 30% de poliinsaturados, con lo que puede provocar un aumento del colesterol y de las grasas saturadas en sangre, lo que es perjudicial para la salud cardiaca o provocar diabetes de tipo 1.
