KICILLOF VACACIONÓ EN UNA ISLA, TRASLADADO CON HELICÓPTERO SANITARIO PROVINCIAL
Como «muestra de austeridad», Axel Kicillof y su esposa Soledad Quereilhac viajaron a la isla Martín García para pasar el día de la Madre. La iniciativa, lejos de ser loable, vuelve a encender un nuevo foco de corrupción dentro del kirchnerismo, a partir del imprudente manejo privado de los recursos públicos.
Con el desembarco de Axel Kicillof a la gobernación bonaerense, los vecinos de la isla Martín García comenzaron a sufrir desalojos y persecuciones como nunca antes en su historia. La avanzada kirchnerista se debió en buena medida a la posibilidad de contar con un lugar de esparcimiento, aislado de la sociedad, donde el ejecutivo y su círculo íntimo pueden actuar lejos de la atenta mirada ciudadana y los poderes del Estado.
El pasado fin de semana largo, en el que se celebró el día de la Madre, Axel Kicillof y su familia se trasladaron hasta allí una vez más para disfrutar del lugar y practicar diversas actividades de ocio que nada tiene que ver con su rol gobernante. Para ello hicieron uso del helicóptero sanitario, cuyo funcionamiento demanda unos 2 mil dólares por hora, en una lógica que Kicillof viene repitiendo casi desde comienzo de su gestión. No solo en festejos como los del día del Padre y año nuevo, sino en fechas aisladas junto a amigos, familiares y funcionarios de todo tipo. De este modo, gasta sumas enormes en traslados aéreos que nadie controla pero salen directamente de las arcas del Estado provincial.
Es justamente por este motivo que durante los últimos cuatro años, Kicillof emprendió una serie de reformas en la isla, que incluyó la remodelación de su propia dependencia oficial, que acondicionó con comodidades que no abundan en el lugar, incluyendo aire acondicionado, parrilla y hasta una playa privada. Fue allí donde su esposa, Soledad Quereilhac, fue fotografiada navegando en kayak y disfrutando de los recorridos naturales que ofrece el lugar junto a toda su familia.
