MILEI FOGONEA LA «REBELIÓN FISCAL DEL CAMPO» CONTRA KICILLOF, Y AGITA EL ‘FANTASMA’ DE LA 125…
«Esta es la oportunidad para juntar al campo. Porque no es un tema solamente de plata, es un tema de una filosofía política que nos quiere destruir. La provincia de Buenos Aires es el mejor ejemplo de que la fiesta sigue, y la plata es la nuestra» fue la contundente frase del productor Alberto del Solar Dorrego que se hizo viral luego de la asamblea realizada en Salto y da la pauta de cuál es el estado de ánimo ante el «impuestazo» del gobernador Axel Kicillof.
Los productores de esa zona del norte bonaerense llamaron a no pagar el aumento del impuesto inmobiliario rural y se fijaron un plazo para, antes de la semana próxima, diseñar una «estrategia jurídica».
Un día antes, se había producido la asamblea rural de productores de Salliqueló -480 kilómetros al sudoeste de CABA-, donde se dio el punto de largada para la «rebelión fiscal».
Ignacio Irigoyen, el presidente de esa asamblea de productores, anunció que se harían acciones de amparo en la justicia, a título individual por parte de varios productores.
Además, se decidió denunciar a la directiva de ARBA, la agencia recaudadora provincial, alegando cálculos mal realizados para el cobro del impuesto rural.
Pero lo que terminó de darle el contexto político a este incipiente movimiento de rebelión fue la definición del ministro del Interior, Guillermo Francos, quien llegó a comparar los aumentos de impuestos rurales con el conflicto de 2008 entre Cristina Kirchner y los productores sojeros por la célebre resolución 125, que establecía retenciones móviles a la exportación.
El funcionario nacional expuso que «El impuesto inmobiliario le quita toda la renta al campo y los productores están en llamas va a poner a todos los productores agrope-cuarios de la provincia de Buenos Aires en pie de guerra».
