CARRIÓ SE UNE A LOS GREMIOS EN CONTRA DEL GOBIERNO
Nuevamente, y tratando de volver a ser «centro de escena», la ex legisladora Elisa Carrió dejó bien en claro que ella «tiene la última palabra en la Coalición Cívica» y apoyó rechazar el regreso del impuesto a las Ganancias del paquete fiscal votado.
Carrió inesperadamente se unió a los gremios buscando frenar los cambios en Ganancias, y volvió al juego que más le gusta: armar y deshacer apoyos, aparecer en los medios de comunicación televisivos que, hasta la aparición de Javier Milei, la tenían como la protagonista excluyente capaz de alcanzar importantes picos de rating.
Lilita Carrió parecía retirada, pero -imitando a CFK- es imposible que lo haga, porque si lo hiciera, sufriría la misma abstinencia de la que podría dar fe Cristina Fernández de Kirchner.
La dirigente chaqueña nunca pudo ocultar su «berretín», sus deseos vehementes en la política y la lucha por el poder.
En este contexto, Elisa Carrió viene de convertirse en la dirigente opositora más fuerte del presidente Milei, al advertir por la «desaparición de la clase media» nacional y retirar al bloque de diputados que aún dirige, de la formación «Hacemos Coalición Federal» que lidera Miguel Ángel Pichetto, luego de que el legislador rionegrino alcanzara acuerdos con la CGT para avanzar con una «mini reforma laboral», como calificaron los propios voceros gubernamentales.
La ex diputada regresó moviendo sus alfiles y buscando jaquear el paquete fiscal que el Gobierno necesitó ver aprobado, para mostrar algún resultado positivo en el exterior, que refleje que el cambio en la Argentina «no es sólo una idea de Milei, sus seguidores y ‘las fuerzas del cielo’, sino que existe un mínimo consenso en la clase dirigente respecto de la necesidad de ciertas reformas para que el país salga del atraso en el que se encuentra en comparación con los países desarrollados».
La Coalición Cívica se hizo fuerte a pesar de su débil y escasa representación parlamentaria, seis legisladores, porque los diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) no encuentran un liderazgo claro y los legisladores de la Patagonia estuvieron decididos a frenar lo que entienden es «un impuesto al trabajo».
La UCR fue incapaz de garantizar los 24 votos positivos que necesitaba La Libertad Avanza y sus aliados.
Rodrigo de Loredo no pudo con las críticas de Martín Tetaz, y los patagónicos como Agustín Domingo, Rodrigo Llancafilo y Jorge Ávila ya avisaron que votarían en contra de este punto que tanto reclaman los gobernadores e intendentes, porque «se trata de un impuesto coparticipable».
Técnicamente se denomina «coparticipación» a toda la masa de recursos que manda la Nación a las provincias de manera automática, como en el caso de parte del impuesto al valor agregado (IVA).
