CUÍDENLO, NO LO DEJEN SOLO…
El afán de una gran parte de la tropa de Juan José Mussi, de ver quien puede ser el ‘Heredero’ del quinto piso del Palacio de Cristal, está empujando la imagen del intendente hacia una imagen de soledad como nunca se vio en su historia política.
El primer problema, se observa en el círculo chico, donde el Alcalde cree tener quienes lo cuiden, aunque -seguramente- su añeja experiencia en la cosa del juego del ‘Desconfío’ lo tiene siempre en estado de alerta. Muchos de quienes comparten su larga y brillosa mesa rindiéndole pleitesía monarquista en cada reunión de generales, coroneles y capitanes y capitanas, sonríen entre si pero no para compartir la felicidad de tener a su viejo líder sentado con ellos, sino para mostrarse los dientes unos a otros…
Los principales trascendidos y ‘secretos’ que se filtran tras esos encuentros, siempre salen de las bocas de los que mas juran lealtades y silencios delante del Lord Mayor.
Las peleas entre los mas allegados, por ver a quien le podría quedar mejor el sillón de Justo Rodríguez, terminan mostrando a un Mussi descuidado por su propia gente, un Mussi que da muchas órdenes pero recibe pocos cumplimientos de las mismas.
Y los tradicionales ‘correveidiles’ de la propia tropa, terminan colgándole la pulga del chusmerío al lóbulo orejero del Cacique de Plátanos quien -de paso- es mas lo que «compra» que lo que «filtra a ver si es verdad…».
Cuando el anciano Alcalde ordena, manda y planifica, quienes deberían salir corriendo a mostrar que «Mussi reina», terminan cruzándose entre ellos, pasándose la bolilla unos a otros y, finalmente, no hacer lo que Mussi les mandó, dejando en evidencia una desobediencia que nunca se vio en cercanías del intendente.
La tropa mas cercana, los escuderos de Mu-ssi, deberían salir a gritar a los cuatro vientos que «Mussi reina», subirlo lo mas alto que puedan para que los berazateguenses vean que «Mussi reina». Y deben hacerlo, en primer lugar, por LEALTAD, una palabra cada vez mas distante de quienes están cerca del Doctor, lejos del reconocimiento que le deben.
La mayoría de quienes rodean a Mussi, tienen lo que tienen y son como son, Gracias a que Mussi, durante mas de 30 años, les dio todo.
Hoy juzgan su edad y no su historia.
Lo traicionan sin que se les mueva un músculo de vergüenza en sus rostros.
Le mienten, lo engrupen, le hablan mal de sus propios compañeros, de quienes están cerca, de quienes lo rodean… de todos los que puedan significar un escollo en sus planes y sueños de ser sucesores del ex histórico ministro de Salud.
Creen que Mussi los va a llamar a su despacho y poniendo su mano sobre su cabeza, los ungirá como sus «herederos del trono», sin entender éstos, que Mussi fue uno solo y seguirá siendo uno solo, por eso logró cambiar Berazategui, y por eso, desde 1987 nunca fue derrotado en las urnas.
Muy pocos, posiblemente sobren dedos de las manos, son los que verdaderamente lo cuidan, y muchos menos aún, serán los que tengan lealtad incondicional hacia Mussi por siempre.
La mayoría se cree «con derechos» a ser sucesores del Alcalde.
Se creen que por irse de vacaciones con él, o por ser una de las secretarías mas ‘populares’, o por haber estado tantos años con él, etc, serán sucesores de Mussi.
Deben entender como es la vida.
El día que Mussi deje el quinto piso, nadie -nadie- ocupará su lugar por «herencia».
Ya hubo una experiencia poco feliz con su propio vástago, lo que ‘firmó’ que dificilmente otro Mussi se siente en el quinto piso en 2027.
El deber ineludible de la propia tropa, es defender a Mussi a capa y espada, gritar a los cuatro vientos, «Mussi Vive», «Mussi reina», «Mussi es Mussi».
Y si Mussi no llega a un acto, o erra el camino de entrada a un acto y sigue de largo, no solo deben disimular ese incoveniente, sino que deben callarlo, no contarlo para verduguear o desmerecer la imagen de Mussi.
No lo dejen solo, deben defenderlo, deben cuidarlo, porque Mussi sigue siendo el intendente mas histórico que tuvo y -sin dudas- tendrá Berazategui. Y está vivo y con mucha energía para trabajar…
