«BARREL», EL DESENFRENO AL AMPARO DE UN JUEZ…
La historia ya es conocida. «Barrel«, que acumula cientos de multas por vender alcohol a menores, por las peleas, el descontrol y por mantener en vilo a la comunidad, tras varias clausuras del municipio, logró un amparo. Sí. Un juez quilmeño otorgó un amparo al estilo «carta de protección» para que nadie toque a Barrel. El único boliche de todo Berazategui que logró este manto de impunidad.
El juez en lo Contencioso Administrativo N°1 de Quilmes Hugo Guarnieri, se convirtió en el ‘angel protector‘ de este desastre que funciona en 12 y 146 de Berazategui. Guarnieri fue parte del área de Asesoría Letrada de la comuna de Berazategui, y algunos dicen que «muy amigo» de varios de los abogados de esa oficina. Pero «curiosamente«, cuando Guarnieri otorgó ese inesperado amparo a «Barrel» (que había sido, una vez mas, clausurado por el municipio) el magistrado ni siquiera llamó a la Comuna. Simplemente emitió ese dictámen y la municipalidad se enteró cuando intentó, nuevamente, clausurar el reducto.

La sorpresa, fue disipada rápidamente al conocerse quien es el dueño de «Barrel»: Damián Oneca, directamente relacionado al ‘Mata‘ Rodríguez, secretario Gral. del Sindicato de Empleados de Comercio de Quilmes por su padre.
El responsable del área hotelera del S.E.C.Q. y amigo personal de Rodríguez, Osvaldo Oneca, es el padre -aseguran- del protegido por el juez quilmeño.
La Municipalidad de Berazategui aseguró a este Medio que pueden clausurar el reducto, pero no pueden retirarle la habilitación -como lo hicieron- por la orden judicial. Sin embargo, el último fin de semana, «Barrel» usó una vez mas su cuota de inmunidad judicial, y la zona fue un descontrol total.
«Barrel» llevó dos conjuntos musicales que convocó a centenares de jóvenes en un local que no posee ni las medidas ni las condiciones de seguridad para ello, algo que el juez de Quilmes obvió, parece…
La venta de alcohol sin límites, y a los menores, desató otra vez el pandemónium en detrimento de la vecindad que no pudo pegar un ojo, gracias al juez Guarnieri…
