CONFLICTO: QUISO APUÑALAR A SU FAMILIA
Un grave conflicto familiar derivado de la venta de una casa, crece en agresión de parte de un sujeto que -denuncia su familia- aprovecha sus contactos con el municipio de Berazategui y días pasados atacó con un cuchillo de grandes dimensiones a su propio hijo y nietos.
La confrontación vino después de que su hijo le vendiera su propia casa a un familiar directo. La operación se hizo con escritura, subdivisión y dentro de toda legalidad.
Pero el padre de quien vendió la casa, Juan Carlos Godoy, comenzó a hostigar y reclamar que la venta era «fraudulenta» y que la casa era de él, con el evidente propósito de quedarse con la vivienda.
La familia, que viene sufriendo agresiones, insultos y ahora, intento de homicidio, no solo posee toda la documentación en orden -que presentó ante la Justicia- sino que intentaron de todas las maneras posibles dialogar con el irascible sujeto, quien -como dijimos- quiso agredir a puñaladas a su propio hijo, su nieta y otros familiares, lo que fue denunciado con imágenes del momento, ante el Departamento Judicial de Quilmes, que impuso una restricción perimetral que le prohibe acercarse a su familia.
Pero el hombre no duda en quebrantar esa perimetral y llegarse a la vivienda con claras intenciones de agredir a su familia.

Inclusive, hace ‘gala’ de sus contactos con gente del Concejo Deliberante de Berazategui y del municipio local, donde él mismo trabajaría y familiares suyos.
Victimizándose, Godoy sube a las redes ‘historias’ que en la realidad, nada tienen que ver con la verdad, ya que la intervención judicial dejó bien en claro la legalidad de la escritura y demás que respaldan toda la operación.
«Es que adelante del lote, vive un hijo suyo que quiere quedarse con todo lo edificado allí» denuncian y por eso Juan Carlos Godoy agrede y siembra miedo -inclusive armado- buscando que la nieta, que vive en la casa ‘reclamada’ por el sujeto, abandone el lugar, cosa que la familia no está dispuesta a ceder ya que los papeles están en orden.
Se espera el cambio de carátula de las agresiones, que sean de «homicidio en grado de tentativa» entre otras determinaciones judiciales para poner en su lugar al agresor.
