LAMENTABLE: SACERDOTE DENUNCIADO SIGUE EN ACTIVIDAD PESE A LA CAUSA
Una gravísima denunciada fue presentada ante la Fiscalía N° 8 de Quilmes -a cargo de la doctora Bárbara Velasco- que involucra al sacerdote Franco Alberto Lütens, por abuso sexual agravado y ultrajante por su condición de sacerdote.
Lütens fue cura de la parroquia Virgen María Madre del Pueblo sita en 109 y 5 de Berazategui.

Ocupó ese cargo hasta julio último, cuando salieron a la luz las denuncias en su contra, y donde -a su vez- el Obispado de Quilmes a cargo de Carlos Tissera, en vez de apartarlo de la actividad hasta que se esclarezca judicialmente el tema, solo se limitó a trasladarlo a otra vivienda para ‘protegerlo’.
La abogada Fernanda Raia es patrocinante principal del caso, que ya tiene tres denuncias y siete testigos, formalmente presentados ante la fiscalía interviniente.
Todos fueron víctimas del cura siendo menores.
La denuncia es por Abuso Sexual gravemente ultrajante, con acceso carnal agravado, por haber sido cometido un ministro de culto, y se sustancia bajo la IPP 13-01-008731-24/00 ante la citada Fiscalía N° de Quilmes.
Increíblemente, sobre ello recayeron aristas inesperadas y hasta sorpresivas.
Primero, el Obispo de Quilmes Carlos Tissera
en vez de apartarlo de la tarea sacerdotal, ante el reclamo comunicó que Lütens «ha sido pasado a resguardo» a un domicilio no informado por la curia, dificultando así las notificaciones de la Fiscalía, un encubrimiento inesperado en una causa que ya tiene 3 víctimas identificadas y que se calcula, habría mas de 20 sometidos por el sacerdote.
Como dijimos, ya 7 testigos fueron presentados ante la fiscal Velasco junto a las 3 víctimas.
Aseguran quienes siguen el caso, que -en un contexto casi burlesco- la fiscal habría dicho: «tengo tres abusados, con uno mas que sume, inicio la causa…», ignorando -si es así- que con tan solo una víctima, la denuncia debería ser imputación, pero hasta ahora, la Dra Velasco no accedió a imputar al sacerdote…
BORRAR HUELLAS
Una de las medidas inmediatas pedidas por la Dra. Raia, fue un rápido allanamiento a la vivienda sacerdotal, en la parroquia, del cura, en la seguridad -de parte de la querellante- de «encontrar pruebas de la conducta y el perfil de Lütens», pero la fiscalía se negó a ello aduciendo que el sitio pertenece al Obispado (como si ello fuera impedimento de allanamiento) y accedió al traslado del cura a otro lugar, pedido en complicidad, por el obispo Tissera, que protege así al múltiple abusador.
Al sacar al sacerdote de allí, se limpió todo vestigio que pudiera demostrar el perfil del sujeto.
La fiscalía y el obispado, literalmente encubren al acusado.
CON TRES VÍCTIMAS,
NO LO IMPUTAN
La Fiscalía N° 8 de Quilmes, extrañamente ‘entiende’ que tres víctimas identificadas en la causa, mas siete testigos en la misma condición, no son suficientes para imputar al sacerdote, y por el contrario -con la evidente intervención del obispo quilmeño- «protegieron» al abusador en detrimento de los abusados.
EN LA UAI
LO PROTEGEN

El sacerdote denunciado concurre a estudiar a la Universidad Abierta Sudamericana (UAI) de Berazategui.
La alta casa de estudios ya fue notificada de la causa contra Lütens y el riesgo que su presencia significa para el alumnado.
Pero las autoridades de la universidad esgrimieron el argumento de que «no le pueden negar el derecho a estudiar» y frente a ello, incluyen al cura abusador como un alumno mas, que pase desapercibido para la comunidad estudiantil de la UAI.

¿ A alguien en la Justicia puede llegar a importarle los chicos abusados..?
