MUERTES DE 4 POLICÍAS BONAERENSES, DESTAPAN NEGOCIADO DE JEFES DE LA FUERZA
Sigue creciendo el malestar en la fuerza policial bonaerense, tras el fallecimiento de cuatro efectivos -en un choque- que iban a cubrir un servicio adicional en un partido de fútbol, a 700 kms de distancia de su destino.
Los agentes iban desde Bahía Blanca a San Nicolás, a prestar seguridad para un partido del ascenso. Después de la tragedia, el encuentro se disputó igual. «No hubo ni un minuto de
silencio», dijeron en las filas de Policía Bonaerense.
Inicialmente, la propuesta parecía tentadora para los policías, dado que iban a cobrar más de $ 65.000 en una jornada.
Veinte oficiales del Cuerpo de Caballería de Bahía Blanca, partieron a medianoche para realizar las ‘horas adicionales’ en un partido de fútbol del ascenso en San Nicolás.
Debían viajar, ida y vuelta, un total de 1.500 kilómetros, pero el micro en el que viajaban chocó a menos de 150 kilómetros del destino.
Cuatro policías murieron en el acto por el impacto contra un camión cisterna en el cruce de la Ruta Nacional 7 y la Ruta Provincial 51, cerca de Carmen de Areco.

Perdieron sus vidas en ese trágico incidente, los uniformados Cristian Delgado (44), Hernán Sánchez (38), Alejandro López (32) y Octavio Bergesi (25), quienes se habían anotado para cubrir esos ‘adicionales’ en la final entre Atlético de Rafaela y Brown de Adrogué, que se jugaría en el Estadio Único de San Nicolás.
Otros 16 camaradas de Caballería terminaron con heridas.
EL NEGOCIO DE ‘ORDEÑAR’ LA GANANCIA DEL POLICÍA
La tragedia descubrió el lamentable sistema que rige el control policial en los espectáculos deportivos que se realizan en territorio bonaerense.
La primera cuestión difícil de analizar es por qué se dispuso el envío de un colectivo con agentes desde Bahía Blanca hasta la ciudad ubicada más al Norte de la Provincia, sobre el límite con Santa Fe y a dos horas de los distritos del AMBA.
Más de 750 kilómetros debían recorrer los uniformados, para llegar al estadio a custodiar ese partido. En un transporte diferente, trasladaron los caballos. Por esa tarea adicional, los integrantes de la fuerza cobrarían casi $ 5.000 por hora, y un ‘combo’ de viáticos, si es que deben trasladarse de jurisdicción. En este caso eran $ 40.000 por el traslado desde Bahía Blanca a San Nicolás ida y vuelta, y $ 25.000 por las cinco horas (mínimo) de custodia para el evento.
La reglamentación del régimen de Policía Adicional (PolAd) prevé que quien solicite el servicio, deberá abonar esa retribución por movilidad.
La explicación oficial de enviar policías a 700 kilómetros para el adicional, es que «es voluntario y lo deben hacer fuera de su horario regular de trabajo en la fuerza».
Pero según el relato ministerial de Seguridad bonaerense, las decisiones «se disparan» a partir de requerimientos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a la Agencia de Prevención de Violencia en el
Deporte (Aprevide) bonaerense.
Desde la propia Policía, creen que el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Javier Alonso y el Jefe de Policía de la provincia, comisario General Javier Carlos Villar, se seguirán quedando callados.
Porque la prensa nacional, ahora investiga el accionar de la cúpula policial que maneja esos ‘adicionales, ya que se denunció -y hay un audio que lo confirma- que de los $ 65.000 que supuestamente cobrarían por ese evento, cada efectivo, solamente percibirían $ 25.000 ya que les descuentan el traslado y otros ítems, quitándoles $ 40.000 a cada efectivo.
CRISIS SANITARIA EN JEFATURA EN LA MATANZA
También se conoció en las últimas horas, lo que ocurre en la Escuela de Entrenamiento Policial ubicada en La Matanza, creada allí por Sergio Berni, enfrenta una grave crisis sanitaria que ha puesto en riesgo la salud de los cadetes.
Según denuncias de familiares, alrededor de 50 aspirantes a la fuerza de Seguridad provincial padecen sarna, una enfermedad cutánea causada por ácaros que provoca una intensa picazón y, en algunos casos, infec-ciones secundarias si no se recibe el trata-miento adecuado.
Sumado a esto, se reportaron casos de gastroenteritis que reflejan problemas en la calidad de los alimentos y del agua.
El brote de sarna y las infecciones gast-rointestinales desataron una ola de re-clamos de familiares, que exigen mejoras urgentes en las condiciones de vida y sanitarias de los cadetes.
Los síntomas y diagnósticos de los afectados han expuesto la precariedad en el mantenimiento de los dormitorios y la falta de protocolos de higiene para prevenir.
Sin embargo, el brote de sarna y los episodios de gastroenteritis plantean serias dudas sobre la preparación y el compromiso de la institución para garantizar las condiciones mínimas de salud de sus aspirantes.
Por otro lado, dentro mismo de la Escuela, señalan que el personal administrativo y sanitario no cuenta con recursos suficientes para afrontar la situación.
La falta de profesionales médicos y las limitaciones en los suministros de medica-mentos y tratamientos dificultan la atención adecuada de los afectados.
