INCONGRUENCIAS KIRCHNERISTAS
Con la llegada al poder del Justicialismo nacional de Cristina Kirchner, también llegaron situaciones inaceptables e insostenibles. Como se sabe, el senador Edgardo Kueider fue detenido en Paraguay con una importante suma de dólares que no pudo justificar, quedando dentro de una investigación por presunción de «contrabando de divisas».
Si bien la justicia apenas arrancó una imputación, y pese a que el principio de la Ley es «presunción de inocencia hasta que se demuestre su culpablidad», el Consejo Provincial del Partido Justicialista de Entre Ríos expulsó a Kueider acusándolo de «incon-ducta e incumplimiento de las obligaciones partidarias», entre otras graves figuras.
La decisión fue difundida a través de un comunicado en el que se le endilgan «indisciplinas y violación de principios y resoluciones de los organismos partidarios».
Lo increíble es que mientras echan a un senador que ni siquiera fue elevado a juicio sino que está en la etapa de armado de causa, paralelamente el Justicialismo del país pasó a ser presidido por una ex presidenta dos veces condenada, y con una elevación a otro juicio por un pacto con Irán, que le costó la vida al fiscal federal nacional Alberto Nisman.
Junto con ella, va a ser enjuiciado el senador Oscar Parrilli, ex jefe de Inteligencia del país; también tiene elevación a juicio por abuso sexual el intendente de La Matanza Fernando Espinoza, quien ni fue echado del PJ ni fue echado de la conducción municipal de La Matanza.
Y de paso, por un lado el PJ de Entre Ríos fue parte de quienes se negaron a tratar la Ley de Ficha Limpia en el Congreso, pero terminan echando del partido a un ciudadano que mas allá de lo que tenía en su poder justificado o no, todavía tien el «principio de inocencia» como cualquier persona, menos Cristina Kirchner -presidente del PJ Nacional- que tiene sobre sí, dos condenas por haber saqueado las arcas del país.
