LA SUPERESTAFA DE ‘HUDSON PARK’
Tras años de lucha judicial, los legítimos propietarios del barrio «Hudson Park» lograron la intervención de la Justicia que tomó medidas certeras en el espinoso tema.
Ahora, la Fiscalía Nº2 de Berazategui, a cargo de Cristian Granados, y el juez de Garantías Nº7, Gustavo Alejandro Mora, avanzaron en una de las causas por estafa más resonantes del Conurbano bonaerense: el fraude del country ‘Hudson Park’, frente a un entramado de asociación ilícita y ventas fraudulentas de lotes.
La causa judicial I.P.P. N° 13-01-14203-21/00, radicada en el Departamento Judicial de Quilmes, investiga a los desarrolladores Carlos Molinari y Marcelo Suárez (f) junto a la mediática Liz Fassi Lavalle por un esquema que estafó a cientos de compradores con lotes vendidos hasta 3 veces en dólares.
Las acciones judiciales por asociación ilícita y estafas reiteradas, imputan a Carlos Molinari, su pareja María Lucrecia Silva; Elizabeth Mazzini (Liz Fassi Lavalle); María Florencia Mari, esposa del fallecido arquitecto Marcelo Darío Suárez; Valentín Darío Silvero Cuenca, conocido constructor de obra pública (construyó la ampliación del hospital Evita Pueblo, jardines de infantes y otras obras); Diego Hernán Novo, Darío G. Miquel, Luis Ayar Ach, Juan Carlos Ach, Adriana Nilda Bonetto, Esteban Villar, Andrea Claudia Perdomo, Augusto Turjanski, Luis Alberto Noguera, Danilla Vagge, Augusto Trotta, Andrea Norma Molina, Hernán Aníbal Martín Shaerer, Alejandra Deborah Gisela Shaerer, Evan-gelina de los Ángeles Barbarino y Florencia Elizabeth Figlioli, de la inmobiliaria ‘Super’ de Berazategui.
Según las pruebas, los imputados habrían comercializado entre 2018 y 2021 terrenos en el barrio privado Hudson Park, ubicado junto a la Autopista Buenos Aires-La Plata.

Inclusive, se cita que el propio intendente de Berazategui Juan Mussi fue engañado por la compra de un lote allí, y hasta con la propia construcción de su casa, que las llaves de la propiedad que le dieron, cuando Mussi vio la casa, nada tenía que ver con lo establecido, y poco tiempo después, Mussi se termina yendo del discutido barrio.
Las víctimas de esta superestafa nunca recibieron sus propiedades, que fueron vendidas dos o tres veces dejando sin sus propiedades frente a los múltiples compradores.
El Juzgado Federal también ha extendido su mirada investigativa a las anteriores administraciones consorciales del desarrollo, incluyendo Facility Managers S.A. y Estudio Barbagallo-Capra, martilleros e intermediarios, como el titular de la Inmobiliaria Noguera, Barbagallo Propiedades, sin dejar de lado a las escribanias locales que podrían haber estado involucradas en las maniobras de Lavado de Activos, marcando un contraste evidente con la parálisis observada en la justicia ordinaria de Berazategui.
