DETUVIERON AL CURA DE BERAZATEGUI ACUSADO DE ABUSO SEXUAL AGRAVADO ULTRAJANTE
La gravísima denunciada fue presentada ante la Fiscalía N° 8 de Quilmes -a cargo de Bárbara Velasco- involucrando al sacerdote Franco Alberto Lütens, por abuso sexual agravado y ultrajante por su condición de sacerdote.
Lütens fue cura de la parroquia Virgen María Madre del Pueblo sita en 109 y 5 de Berazategui.
Ocupó ese cargo hasta julio de 2024, cuando salieron a la luz las denuncias en su contra, y donde -a su vez- el Obispado de Quilmes a cargo de Carlos Tissera, en vez de apartarlo de la actividad hasta que se esclarezca judicialmente el tema, solo se limitó a trasladarlo a otra vivienda para ‘protegerlo’.
La abogada Fernanda Raia es patrocinante principal del caso, que ya tiene tres denuncias y siete testigos, formalmente presentados ante la fiscalía interviniente.
Todos fueron víctimas del cura siendo menores.
La denuncia es por Abuso Sexual gravemente ultrajante, con acceso carnal agravado, por haber sido cometido por un ministro de culto, y se sustancia bajo la IPP 13-01-008731-24/00 ante la citada Fiscalía N° de Quilmes.
Increíblemente, sobre ello recayeron aristas inesperadas y hasta sorpresivas.
Primero, el Obispo de Quilmes Carlos Tissera en vez de apartarlo de la tarea sacerdotal, ante el reclamo comunicó que Lütens «ha sido pasado a resguardo» a un domicilio no informado por la curia, dificultando así las notificaciones de la Fiscalía, un encubrimiento inesperado en una causa que ya tiene 3 víctimas identificadas y que se calcula, habría mas de 20 sometidos por el sacerdote.
Casi a modo de burla, desde el Obispado de Quilmes se emitió un comunicado oficial en el que el obispo Tissera manifestó su «pesar por el sufrimiento de las personas afectadas y reiteró el compromiso de la diócesis con la protección de niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables».
También se informó que el Equipo Diocesano para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables se encuentra «disponible para acompañar a las víctimas y sus familias» tras haberlo protegido y encubierto por el propio obispo Tissera que ahora siente pesar…
