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SE ENDURECE LA POLARIZACIÓN EN PROVINCIA: MILEI AGITA DESDE LLA Y KICILLOF NO LOGRA SUMAR DESDE FP

La provincia de Buenos Aires, históricamente clave para definir el pulso político nacional, muestra señales claras de una polarización creciente entre el gobernador Axel Kicillof y el presidente Javier Milei. La disputa, que ya no es meramente ideológica sino territorial y estratégica, enfrenta dos proyectos de país que chocan con crudeza en el principal distrito electoral del país.
Por un lado, Kicillof apuesta a fortalecer su armado «Fuerza Patria», con una retórica federal y «nacional-popular», separándose de la conducción tradicional del PJ. Su estrategia es doble: tratar de capitalizar el rechazo al ajuste libertario y reconstruir una identidad propia que, sin romper con el kirchnerismo, frente a la negativa de voto que surge de distintas encuestas, lo posicione como referente futuro del campo opositor.
Del otro lado, Milei no suelta la motosierra discursiva y pisa fuerte en el conurbano con promesas de recorte al «gasto político», eliminación de planes sociales y un discurso antisistema que todavía seduce a franjas importantes del electorado joven y de sectores medios precarizados.
Su fuerza, La Libertad Avanza, busca estructurarse territorialmente, aunque con enormes dificultades internas y sin un aparato consolidado.
Mientras tanto, el resto del espectro político aparece desdibujado.
El PRO, sin liderazgo firme tras la implosión de Juntos por el Cambio, navega en una crisis existencial. Nombres como Diego Santilli o Cristian Ritondo intentan mantenerse en escena, pero sin volumen ni discurso que pueda romper la lógica binaria.
El radicalismo, por su parte, sigue sin gravitación real en territorio bonaerense.
En ese contexto, la pregunta es si hay espacio para una tercera fuerza.
Difícil. Ni el progresismo residual ni el peronismo disidente encuentran hoy eco suficiente. Y aunque el descontento social es alto, el voto tiende a aglutinarse en los polos más definidos: el Estado dudosamente presente de Kicillof o el aceptado shock de mercado de Milei.
Con vistas a las elecciones del 7 de septiembre, las encuestas marcan una disputa cerrada en el conurbano. Kicillof mantiene ventaja en algunos distritos históricos del PJ, pero Milei gana terreno en zonas donde el peronismo ya no enamora y el macrismo se desdibujó. La provincia se encamina a un nuevo duelo ideológico, donde más que propuestas, lo que se pone en juego es el rumbo del país.
URF PERDIÓ CENTRALIDAD EN LA LEGISLATURA


En la Legislatura bonaerense, la fuerza Unión, Renovación y Fe (URF) creado por los diputados Luayza, Cuervo y Romano, y que llegó a sumar 12 bancas mas concejales y consejeros escolares en provincia, supo tener peso propio especialmente en la Cámara de Diputados bonaerense con una agenda centrada en el desarrollo territorial, el trabajo y la defensa del interior, atraviesa su mayor crisis política desde su creación, luego de la ruptura interna que enfrentó a sus principales referentes: Fabián Luayza, Gustavo Cuervo y Viviana Romano.
Hasta hace pocas semanas, URF era observado como un bloque bisagra, capaz de negociar con oficialismo y oposición, y que incluso «había mantenido una línea autónoma durante el primer tramo de la gestión de Javier Milei. Sin embargo, las diferencias estratégicas y personales estallaron tras el intento de acercamiento de Cuervo al armado de Axel Kicillof, lo que generó rechazo de sus pares».
Cuervo, Luayza y Romano anunciaron la conformación del nuevo frente electoral, Nuevos Aires, con un perfil más crítico del Ejecutivo provincial y que algunos esperan «gestos hacia sectores del PRO y algunos liber-tarios moderados» aunque hasta ahora, nada trascendió sobre ello..
Aunque la ruptura se presentó como «una decisión madura y de crecimiento político», lo cierto es que URF perdió volumen e influencia, y los tres diputados que lo integran, ahora operan desde Nuevos Aires, de buen peso en el interior bonaerense, donde muchos no tienen ni idea lo que está creciendo la propuesta.
La fractura dejó a URF fuera del tablero de fuerzas con incidencia real.
Ya no es bisagra ni bloque articulador, y queda a merced de alianzas o votos individuales.
Cuervo intenta sostener su liderazgo con respaldo territorial (sobre todo en la Segunda Sección).
Mientras tanto, el peronismo kicillofista se beneficia de la fragmentación, absorbiendo aliados sueltos, y La Libertad Avanza aprovecha el vacío para seguir creciendo en las comisiones.

Verdad e Investigación

Semanario del Nuevo Milenio creado el 23 de diciembre de 1985 por Jorge Tronqui

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