ALARMA POR ARSÉNICO EN EL AGUA DE LOS MUNICIPIOS
El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) dio a conocer un relevamiento en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires, resaltando un «incremento de los casos durante el último año».
Los municipios que figuran en alerta roja y amarilla en las muestras de agua de red y pozo tomadas elevaron sus respectivas alertas frente al tema.
El estudio de arsénico detectado, en el agua para consumo, se llevó a cabo tanto en servicio de red como agua de pozo.
«La presencia de arsénico en el agua de consumo, tanto sea de red como de pozo, afecta a decenas de miles de personas en Argentina y plantea un desafío urgente para la salud pública, según una reciente actualización del relevamiento realizado, a nivel nacional, por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA)» se difundió en el ámbito bonaerense.
Un mapeo sobre el difícil tema en el territorio, mostró como provincia más comprometida, a Buenos Aires, y de los 135 partidos que conforman el tejido de este territorio, se registró un incremento considerable de casos de arsénico detectado en el agua.
El alarmante relevamiento, en base al mapa del ITBA, son 66 los municipios bonaerenses que se ubican en franja «amarilla» o «roja». Entre ellos, hay 41 cabezas partidarias de PBA afectadas por esta doble categorización, de las cuales 14 están en su mayoría en rojo.
O sea, la mayoría de los testeos, realizados durante el último año, advierten de una situación delicada en cuanto a consumo de agua.
Algunos de esos municipios bonaerenses mas «comprometidos» son Cañuelas, Chivilcoy, Ezeiza, Junín, Lobos, Mercedes, Monte, Navarro, San Vicente, Suipacha y Tres Arroyos. Algunos de estos puntos geográficos son cercanos a lagunas o espejos de agua de grandes dimensiones.
«Las áreas geográficas más damnificadas con este fenómeno son lo que es el corredor de la ruta 5 y zonas aledañas a Mar del Plata», indicaron desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA).
Asimismo, el Departamento de Ingeniería Química y Petróleo del Centro de Ingeniería en Medio Ambiente indicó que «unas cuatro millones de personas en el país podrían estar expuestas potencialmente al arsénico a través del líquido vital o los alimentos».
La clasificación que utiliza el ITBA tiene dos rangos: el nivel amarillo. «Precaución, en la cual el consumidor debe completar estudios para decidir si consumiendo agua con estos valores se aumenta la posibilidad de desarrollar cuadros de enfermedades», pero si el resultado del test supera los 50 ppb, ya se ingresa en la fase más crítica. «No consumir para ingesta directa y cocción de alimentos. Reemplazar por otra fuente de agua segura», advierte el informe.
Los partidos de Navarro, Lobos, Mercedes, San Vicente, San Miguel del Monte y Ezeiza, con los números en rojo que indican valores de más de 50 ppb por caso.
AYSA trató de frenar la alarma general y comunicó: «Ante consultas de usuarios sobre posibles variaciones en los niveles de arsénico”, que “el agua que se distribuye en toda el área de concesión cumple con los parámetros establecidos y no implica ningún riesgo para la salud». También aseveró que «las concentraciones de arsénico se encuentran por debajo del valor permitido por la normativa vigente y que la calidad del agua es controlada de manera permanente».
