QUILMES: DENUNCIARON PENALMENTE A SINDICATO ‘FANTASMA’
En los últimos días se conoció que dos supuestos dirigente sindicales estaban realizando reuniones con autoridades muni-cipales e intentando formar la CGT de Quilmes, pese a que ninguno de los dos puede ejercer representatividad al-guna.
Según lo publicado por Qui-lmesahora.com.ar, se trata de Jorge Alberto Tuzzio y Rubén Luque quienes se arrogan la con-ducción de la Unión de Conduc-tores de Autos al Instante y Remises de la República Ar-gentina (UCAIRRA).
Este «sindicato», invocando car-gos, carecen de sustento legal e institucional de acuerdo al ex-pediente N° 11149 /19 caratulado: Unión de Choferes de Autos al Instante y Remises de la República Argentina y Otro, donde consta expresamente la inexistencia de autoridades vigentes.
No obstante ello, los denunciados se presentan públicamente como «Secretario General Nacional» y «Secretario Adjunto», respectivamente, e incluso han realizado actos públicos en tal carácter, entre ellos reuniones y actividades institucionales con autoridades municipales -particularmente con la intendenta interina de Quilmes- invocando dicha condición de representantes sindicales.
Por esa razón, el dirigente del único sindicato de Remiseros reconocido legalmente, Alejandro Poli, presentó una denuncia penal contra estos sujetos por «Usurpación de Autoridad y Ejercicio Ilegitimos de Funciones», delitos previstos en el 246 del Código Penal, que reprime a quien: «Asumiere o ejerciere funciones públicas, sin título o nombramiento expedido por autoridad competente».
Según la presentación, «La conducta de los denunciados configura la atribución indebida de funciones institucionales con proyección pública, generando apariencia de legitimidad en la representación sindical cuando la entidad se encontraba sin autoridades válidamente reconocidas. Ello afecta no solo el orden institucional interno de la asociación sindical, sino también la confianza pública en la representación colectiva».
Cabe recordar que Ruben Luque es considerado por el gremialaismo quilmeño, un «mercenario de la política y el sindicalismo». Se lo conoció públicamente en la década del 90 como delegado en Quilmes del sindicato Gastronómico donde lo echaron de un día para el otro sin explicaciones públicas, aunque comentarios y rumores hablaban de supuestos desfalcos mone-tarios.
En lo político fue ladero de Angel Abasto, lo que le valió militar en el PJ, en la UCeDe, en el Frente Renovador o en el PRO.
Hace unos años, Luque reapareció como dirigente de un ignoto sindicato de remiseros, tratando de disputarle autoridad al único gremio de ese sector que no sólo cuenta con reconocimiento legal, sino de la propia CGT conducido -de paso- por el dirigente que estaría siendo investigado por maniobras pocvo claras en la negociación de la Clínica Brandsen con otro personaje que tiene demasiados problemas en la zona, incluyendo una colección de cheques voladores al estilo «cuadrilla de Mirages»…
