OFENSIVA LIBERTARIA CONTRA LA «TASA VIAL» EN LOS MUNICIPIOS BONAERENSES
La ofensiva libertaria contra la «tasa vial» en los municipios bonaerenses, va tomando fuerza y apunta a ser un verdadero «dolor de cabeza» para las comunas que cobran esa tasa.
Efectivamente, el espacio político del presidente Javier Milei, «La Libertad Avanza (LLA)», comenzó a desplegar una estrategia política y legislativa en la provincia de Buenos Aires para eliminar o limitar tasas municipales vinculadas al combustible, especialmente el denominado «impuesto o tasa vial» que se cobra al cargar nafta o gasoil en varias ciudades.
Según la iniciativa impulsada por legisladores municipales libertarios, el objetivo es «ter-minar con tributos locales que -según sus ar-gumentos- encarecen el precio de los com-bustibles sin una contraprestación clara pa-ra los contribuyentes».
En ese marco, el espacio anunció la presen-tación de más de 100 proyectos en concejos deliberantes bonaerenses para reducir o eliminar tasas municipales consideradas «distorsivas».
¿QUE ES LA ‘TASA VIAL?
La llamada «tasa vial» es un recargo de entre un 2% al 3% del valor del combustible expendido en las estaciones de servicio de mas de 100 municipios provinciales.
En la mayoría de los casos, los gobiernos co-munales sostienen que «los fondos se destinan al mantenimiento de calles, avenidas y obras viales» dentro del distrito.
En algunos distritos, por ejemplo, el tributo puede representar alrededor del 3 % sobre el valor del combustible sin impuestos nacio-nales, lo que se traduce en un incremento cercano al 1,8 % en el precio final que paga el consumidor.
Durante los últimos años, varios municipios bonaerenses recurrieron a este mecanismo como forma de «compensar la caída de transferencias o la reducción de obra pública nacional y provincial», generando «nuevas fuentes de recaudación para finan-ciar infraestructura urbana».
LA ESTRATEGIA DE ‘LA LIBERTAD AVANZA’
Desde LLA sostienen que muchas de estas tasas funcionan como «impuestos encubiertos» y que, en numerosos casos, «no existe una relación directa entre lo que se cobra y el servicio que se presta».
Bajo esa lógica, concejales libertarios comen-zaron a presentar iniciativas para derogar la tasa vial en distintos municipios; limitar la creación de nuevos recargos sobre com-bustibles y exigir mayor transparencia sobre el destino de los fondos.
En algunos distritos del Conurbano y del interior bonaerense, dirigentes libertarios ya presen-taron proyectos para «eliminar directamente el recargo en el precio del combustible», cues-tionando que la presión tributaria municipal se traslade al consumidor final.
DISCUSIÓN POLÍTICA DETRÁS DEL IMPUESTO
El debate sobre la tasa vial se da en un contexto de «tensión fiscal entre la Nación, la provincia y los municipios».
Desde el gobierno nacional se cuestionó en varias oportunidades el incremento de tasas locales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, llegó a advertir que algunos intendentes «suben tasas a su antojo», lo que impacta en empresas y consumidores.
Por su parte, intendentes de distintos signos políticos defienden la herramienta señalando que «los municipios enfrentan mayores res-ponsabilidades con menos recursos», especialmente tras recortes o reordena-mientos en la política fiscal nacional.
CONFLICTO MUNICIPAL
En la práctica, la ofensiva libertaria abre «un nuevo frente de disputa política en los conce-jos deliberantes» de la provincia de Buenos Aires». Mientras LLA busca consolidar su perfil de reducción impositiva también a nivel local, muchos intendentes advierten que «la eliminación de estas tasas podría afectar el financiamiento de obras básicas de infraes-tructura urbana».
El resultado del debate dependerá de la correlación de fuerzas en cada municipio, pero lo cierto es que la discusión por la tasa vial ya se instaló como uno de los ejes de la disputa fiscal entre el nuevo oficialismo nacional y los gobiernos locales.
Cabe recordar que la mayoría de los municipios del Conurbano, cobran esa tasa de encarecimiento de las naftas desde la llegada dedl gobierno de Milei.
