EL GOBIERNO «APUESTA» A LA FRACTURA DEL P.J. PARA GANAR EN 2027
Analizando cuál sería el escenario electoral más probable en el caso de que el gobierno no consiga que se suspendan o supriman las PASO, la polarización entre peronismo y antiperonismo sería bastante asimétrica.
El oficialismo sólo podría presentar una fórmula presidencial en las primarias, ya que no existe un solo dirigente de LLA que pueda intentar competir con Javier Milei, con la importante excepción de Patricia Bullrich.
Por el contrario, el PJ camina hacia un duelo abierto entre dos proyectos políticos que tienen la misma matriz, pero destinos totalmente diferentes. Axel Kicillof representa a unos 50 intendentes del conurbano, pero suma el apoyo de la CGT y de varios gobernadores que quieren la renovación partidaria.
En la vereda opuesta, La Cámpora, con los Kirchner al frente, quiere reeditar una nueva versión de kirchnerismo, aun cuando su gravitación disminuya día a día.
Aunque todo indica que el gobernador cuenta con la ventaja de representar algo nuevo, esta confrontación es más que suficiente como para movilizar millones de votos en una PASO. Se instalaría entonces la imagen de que habría una ola de votos peronistas imparable para la elección presidencial.
No sería la primera vez que una interna salvaje del PJ termina generando un crecimiento explosivo.
Milei lleva tres años polarizando con CFK para poder seguir agitando su convocatoria al antiperonismo. Ahora este experimento se vuelve peligroso: Cristina quiere poner a un presidente que no sea Kicillof y el peronismo va a entrar en ebullición.
