InternacionalesNacionales

¿VOLVERÁ EL FANTASMA DE LA EMISIÓN EN UN AÑO ELECTORAL? EL VERDADERO EXÁMEN DE MILEI ESTÁ POR VENIR

Actualmente, el Gobierno Nacional sostiene que no financia el déficit con emisión monetaria y, de hecho, acaba de enviar al Congreso un proyecto para blindar por ley la prohibición de que el Banco Central financie al Tesoro, buscando darle mayor independencia y convertir esa práctica en un delito.
Durante décadas, la política argentina encontró en la emisión monetaria una solución rá-pida para un problema permanente: gastar más de lo que recauda.
La consecuencia fue siempre la misma. Más pesos persiguiendo la misma cantidad de bienes, inflación, pérdida del poder adquisitivo y una sociedad que terminó financiando, sin consultarla, el déficit del Estado.
Javier Milei llegó a la Casa Rosada en 2023 prometiendo romper con esa lógica. Su bandera fue clara: «el déficit cero no se negocia» y «la maquinita no se prende nunca más».
Hasta ahora, los datos oficiales muestran un fuerte ajuste fiscal y una política monetaria mucho más restrictiva que la de administraciones anteriores. La inflación, aunque todavía elevada para cualquier economía normal, descendió a niveles impensados hace apenas dos años.
PERO LA VERDADERA PRUEBA AÚN NO LLEGÓ
La historia económica argentina enseña que los gobiernos suelen ser austeros… hasta que apa-recen las urnas.
Allí comienzan las presiones políticas, los pedidos de mayores gastos, las demandas de gobernadores, los aumentos de jubi-laciones, los bonos extraordinarios y los anuncios destinados más a captar votos que a cuidar las cuentas públicas.
Es justamente en los años electorales cuando la disciplina fiscal suele enfrentarse con la realidad política.
La gran pregunta es sencilla: ¿Podrá Milei sostener su promesa cuando la presión electoral sea máxima?
El Presidente asegura que sí. Incluso impulsa una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir que cualquier gobierno utilice nuevamente la emisión como caja de financiamiento del Estado.
La intención es institucionalizar una regla que sobreviva incluso a su propia gestión.
Sin embargo, la ley por sí sola no alcanza.
La Argentina tiene una larga tradición de modificar leyes económicas cuando cambian las mayorías políticas.
Ninguna norma resulta eterna si el Congreso decide alterarla.
Por eso el verdadero respaldo no será únicamente jurídico, sino político y econó-mico.
Existe además otra cuestión que merece atención.
Que el Banco Central deje de financiar directamente al Tesoro no significa auto-máticamente que desaparezcan todas las formas de expansión monetaria.
Existen mecanismos indirectos vinculados a la compra de activos, operaciones financieras, administración de pasivos re-munerados o decisiones cambiarias que también pueden influir sobre la cantidad de dinero circulante.
La diferencia radica en si esas herramientas responden a necesidades técnicas de polí-tica monetaria o terminan convirtiéndose nuevamente en una vía para financiar el gas-to público.
En definitiva, el mercado observará menos los discursos y mucho más los hechos.
Si durante la campaña electoral el Gobier-no mantiene el equilibrio fiscal, evita recurrir al Banco Central para cubrir gas-tos y continúa respetando sus propias reglas, habrá demostrado que esta vez la promesa era verdadera.
Si, por el contrario, aparecen atajos, excep-ciones o mecanismos creativos para volver a financiar el gasto con expansión mone-taria, el fantasma de la emisión regresará con toda la fuerza que la memoria económica de los argentinos conoce demasiado bien.
El desafío de Milei ya no consiste sola-mente en bajar la inflación.
Consiste en demostrar que la Argentina puede atravesar una elección sin caer, una vez más, en la tentación de imprimir dinero para comprar tranquilidad política.
Porque si consigue superar esa prueba, probablemente habrá cambiado una de las costumbres económicas más dañinas del país.
Y si no lo logra, quedará demostrado que en la Argentina las campañas electorales siguen teniendo un costo que, tarde o temprano, termina pagando toda la sociedad.

Verdad e Investigación

Semanario del Nuevo Milenio creado el 23 de diciembre de 1985 por Jorge Tronqui

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest