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SERGIO MASSA Y MALENA GALMARINI FUERON SOCIOS DE SCHOCKLENDER EN LA ESTAFA DE ‘SUEÑOS COMPARTIDOS’

En 2016, la Auditoría General de la Nación (AGN) presentó un duro informe en el cual se detallaban irregularidades surgidas del plan de viviendas Sueños Compartidos» ejecutado por Sergio Shocklender mediante la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Allí, aparecieron una serie de cuestiones que involucraban a la gestión del entonces intendente de Tigre, Sergio Tomás Massa. Al respecto, y tras remarcar que «el líder del Frente Renovador debió explicar las irregularidades en el Congreso de la Nación, pero no se presentó cuando fue citado», se denunció que «el tigrense fue socio de Shocklender en la estafa de Sueños Compartidos».
En aquel el informe, se destacan «las responsabilidades del ministerio de Planificación y las de Massa, por incumplimientos de convenios, pagos irregulares y falta de control»; según la auditoría, «Sueños Compartidos” se trató de “aventureros que malversaron fondos públicos y frustraron a la gente».
De las viviendas que se construyeron en todo el país, 1129 están en la provincia de Buenos Aires. Lo que llamó la atención es que «la gran mayoría se encuentra en el municipio de Tigre».
«Las viviendas, construidas en los barrios Cinacina, San Pablo y Garrote, de Tigre, superan lo contratado por las provincias de Santiago del Estero, Santa Fe, Río Negro y Misiones juntas; el dinero que recibió el entonces intendente, Sergio Massa, fue utilizado para contratar a la Fundación Plaza de Mayo para realizar las obras, mediante un convenio y sin licitación previa. Esto facilitó evitar las normas nacionales y provinciales que restringen la discrecionalidad en el manejo de fondos públicos», se conoció de esta investigación.
Asimismo, se mencionó que, «en el caso de Tigre, la esposa de Massa, Malena Galmarini, firmaba como Secretaria de Acción Social las certificaciones que permitían el pago a Schoklender, en nombre de la Fundación. En jurisdicción de Tigre, ‘Sueños Compartidos’ habría construido unas 500 viviendas sociales pero la mayor parte de las mismas no llegaron a terminarse, no obstante lo cual fueron pagadas como concluidas».
En las denuncias sobre el caso -cajoneadas por jueces afines a los ‘K’- «la fundación desapareció y las obras pasaron definitivamente a la órbita municipal, el plan de 526 viviendas pasó a ser de 413 (de las cuales sólo se entregaron 124). “Sabemos de denuncias de beneficiarios de casas construidas por la Fundación, que eran controladas por el distrito, pero fueron entregadas a punteros del massismo».
«El Municipio y la Fundación firmaron un Convenio de Rescisión de la Obra el 15 de julio de 2011. Dicho Convenio liberó de responsabilidad a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, al dejar sin efecto las Cláusulas del Convenio Particular, por las cuales asumía la responsabilidad de Contratista de la Obra. Esta liberación de responsabilidad que genera el Convenio de Rescisión, constituye un instrumento idóneo para excusarse la Fundación Madres de Plaza de Mayo ante reclamos por incumplimiento del Convenio de Obra, lo que podría derivar en un perjuicio para el Estado Nacional y el Municipio», sentencia el informe de la AGN.
Por las viviendas construidas en el barrio El Garrote (proyecto de 288 viviendas por un valor de $ 47.163.707,00), la AGN denunció que «no fue firmado el Contrato de Obra Pública entre la Fundación Madres de Plaza de Mayo y el municipio. Sólo se firmó el Convenio Particular de Financiación, siendo éste el instrumento legal que regló la realización de la obra».
«El Municipio de Tigre presentó los estudios de prefactibilidad y factibilidad de los servicios con posterioridad a la firma del Convenio y al inicio de obra. Cabe destacar que el terreno donde se emplazó la obra del Barrio El Garrote es inundable y tuvo que ser rellenado y compactado», afirma el informe de la Auditoría.
«Estas viviendas terminadas -abunda la denuncia- no pudieron ser entregadas por la falta de infraestructura (conexión de los servicios de gas, electricidad, agua y cloaca entre las viviendas y la red troncal de los mismos). El municipio, además, no hizo ninguna rendición de cuentas dentro de los 30 días como estaba establecido».
En el caso de la obra del barrio El Garrote, «el municipio de Tigre practicó la retención del Fondo de Reparo existiendo una póliza de caución por el mismo concepto. Por lo tanto, la Municipalidad no debió efectuar la retención mencionada» reza la investigación.
«Massa debió explicar las irregularidades en el Congreso de la Nación, pero no se presentó cuando fue citado. Hasta hoy, esta denuncia no tiene respuestas por parte del entonces intendente de Tigre», concluyó.

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