ESTRATEGIA ELECTORAL: MILEI CORRE A UN LADO A CRISTINA Y POLARIZA CON KICILLOF
Si bien hasta ahora «le dio buen resultado» a Milei polarizar con Cristina Kirchner, la estrepitosa caída de imagen ante la sociedad de la dos veces condenada judicialmente ex presidenta de la Nación, anunció al equipo de consejeros del Mandatario que confrontar con CFK, en las encuestas era como «gastar pólvora en chimangos» y deciden sacar de los radares a la desprestigiada ex senadora nacional.
Frente a este cambio en la sociedad, Javier Milei decidió dejar de polarizar con Cristina Kirchner, para empezar a hacerlo con Axel Kicillof.
Tras el anuncio presidencial de que «el objetivo es intervenir la Provincia de Buenos Aires para atender su crisis de Seguridad», y la reacción en cadena que siguió al ‘anuncio’ posicionó al jefe provincial ‘arriba del ring’ con un poco de ‘rating extra’ en momentos en que la Inseguridad en la provincia, debería mover a la renuncia del gobernador.
Milei, tras algunos ‘gates’ de su gestión, necesita con urgencia dar «golpes de efecto rimbombantes» para distraer la atención de la sociedad, que está atrapada -encima- por la trama del criptogate.
Pero lo mas profundo pasa porque desde los inicios de su gestión, Milei decidió convertir a CFK en la primera oponente del gobierno, sabiendo que sus múltiples vulnerabilidades la hacen una rival relativamente fácil de doblegar.
Pero en los últimos meses, Cristina ‘tomó de facto’ la presidencia del PJ, y ese rol la expuso a que su decadencia quedara en evidencia.
Prácticamente ninguno de los gobernadores peronistas corrió a besarle el anillo. Y Kicillof siguió adelante en su proceso de construcción política sin La Cámpora.
Y hubo más: la CGT abandonó a la expresidenta y marcha ahora detrás del gobernador. Por último, los bloques de Unión por la Patria en Senadores y Diputados se están fracturando y sólo un sector de los mismos sigue obediente a Cristina.
Frente a este nuevo ‘mapa’, los grupos que componen el «antiperonismo» dejaron de percibir a la expresidenta como «una amenaza real que los obligue a respaldar a Milei».
Así es que el presidente del país, para «movilizar el voto antiperonista en octubre», necesita agitar una amenaza más creíble que Cristina. Y la misma es -para la tropa- Kicillof.
En la práctica es éste y no ella, el que puede hacer retornar el PJ a la Casa Rosada en el 2027.
Más allá de su importancia en la estrategia política del gobierno, la intervención a Buenos Aires carece de toda viabilidad política.
Aunque la crisis de Seguridad se multiplique, posiblemente La Libertad Avanza jamás conseguiría la mayoría en el Congreso para aprobar la intervención a Buenos Aires.
La razón es simple: ninguna provincia está dispuesta a instalar una intervención federal que luego podría ser utilizada contra ella.
