CRISTINA K. QUIERE RECICLARSE PARA DESPLAZAR A KICILLOF
Los mas agudos observadores coinciden en que la reciente reunión que mantuvieron la presa Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto, agitó fuerte las aguas en el pero-nismo.
El primer efecto fue que comenzó a hablarse de un llamado «proyecto peronismo de centro», que podría tener el «vistobueno» de la expresi-dente, y que intentará convocar a los gober-nadores del Peronismo Federal. En Buenos Aires, Pichetto y Emilio Monzó ya tienen reuniones para lanzar una nueva lí-nea interna.
En este punto se cruzan varias cues-tiones. Desde su lugar de detención, la condenada ex jefa de Estado estaría sintiendo las conse-cuencias del malestar de la mayor parte de los gobernadores del PJ con La Cám-pora y la hegemonía bonaerense en el manejo de los bloques de sena-dores y diputados nacionales.
Viendo con alarma cómo los hilos del peronismo se le escapan de las manos, Cristina Kirchner intentaría abrir el juego para recuperar espacio ahora a través de un discurso «aperturista» que será difícil de recibir credibilidad por su condición de inhabilitación de por vida para ocupar algún cargo….
En este nuevo juego, hasta se menciona la posibilidad de incluir en una futura alianza electoral a la UCR y se menciona a Martín Lousteau como interlocutor.
Pero tanta renovación no alcanza a disi-mular el verdadero alcance de este despliegue: construir una candidatura presidencial que sea alternativa a la de Axel Kicillof.
Por supuesto, esto apunta a la idea de una PASO del justicialismo donde compitan dos o tres candidatos. Se mencionan hasta ahora, además de Kicillof, a Gerardo Zamora y Sergio Massa.
Es evidente, por otra parte, que el recru-decimiento de la crisis entre Kicillof y Máximo Kirchner tiene escaso retorno a partir de la jugada de este último de torcerle el brazo al gobernador haciendo designar a Mario Ishi como vice primero del Senado de Buenos Aires.
Jaqueado por todas partes, el «cristinismo» busca aprovechar el escaso crecimiento político de Kicillof, construyendo un nuevo marketing electoral que le reste centralidad.
