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EL PESO POLÍTICO DE LA MUERTE DE MUSSI EN LA PROVINCIA

El lunes 24 de noviembre último, falleció Juan José Mussi, legendario intendente de Berazategui y figura histórica del peronismo en el Conurbano bonaerense. Tenía 84 años. La noticia generó una fuerte conmoción entre dirigentes del peronismo provincial y nacional, así como en su distrito.
Mussi era considerado uno de los últimos «barones del Conurbano» -grupo de intendentes peronistas que, desde los años 90, consolidaron un poder territorial fuerte y prolongado en sus distritos-.
Gobernó seis mandatos (aunque no consecutivos) desde 1987 hasta 2025, con diversos intervalos en los que ocupó cargos provinciales y nacionales, pero siempre dejando el control del municipio en manos del «mussismo».
Con su partida, se cierra prácticamente un ciclo: muchos distritos del Conurbano ya no tienen -o tendrán pronto- «intendentes de toda la vida». Eso debilita el poder consolidado de dirigentes históricos, dejando espacios en disputa para nuevas liderazgos.
Mussi había sabido transitar las distintas vertientes del peronismo: del duhaldismo al kirchnerismo -e incluso en los últimos años buscó mantenerse al margen de las disputas internas más intensas- amenazando con salir con una «boleta corta» en indignación por la polarización entre bloques.
Su fallecimiento podría precipitar cambios en la estructura territorial del peronismo en la Tercera Sección Electoral (la que incluye Berazategui), y abrir tensiones sobre quién ocupa su lugar como referente de poder en la región. En un contexto de fragmentación creciente dentro del peronismo, su ausencia podría debilitar redes de clientelismo, lealtad territorial y fidelidad al aparato tradicional.
Su figura funcionaba como ancla de estabilidad política, institucional y electoral. Bajo su conducción, Berazategui fue un distrito dominado por el «mussismo» durante casi cuatro décadas, alternando incluso con su hijo en el poder.
Juan José Mussi era una figura de respeto transversal: distintos sectores peronistas lo valoraban por su trayectoria, consistencia territorial y capacidad de adaptación. Su muerte supone una pérdida simbólica: representa el fin de la generación histórica de intendentes que construyeron poder local desde los 80/90, muchas veces acumulando clientelismo, redes políticas y un rol de ‘mini gobernadores’ en cada municipio.

Verdad e Investigación

Semanario del Nuevo Milenio creado el 23 de diciembre de 1985 por Jorge Tronqui

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