¿ PORQUÉ NUNCA SE LE PUSO EL NOMBRE DE INFANZÓN A NINGUNA CALLE O PLAZA DE BERAZATEGUI?
El doctor Carlos Alberto Infanzón, integró el enorme equipo de médicos – políticos cuya cabeza era Juan José Mussi.
Neurocirujano de profesión, Infanzón llega a las secretarías de Salud y de Gobierno municipal cuando Mussi asume como intendente de Berazategui desde 1987 junto a médicos de la estatura de Jorge Sívori, Horacio Guerrero, Remo Julio Vargas, Santiago Spadafora y tantos otros, ligados a la política municipal.
En 1991, Infanzón integra la lista de concejales en primer lugar acompañando a Mussi como intendente.
En abril de 1994, Mussi es convocado a Provincia por el entonces gobernador Eduardo Duhalde para el ministerio de Salud.
Carlos Infanzón asume como intendente interino. En 1995, es Infanzón el candidato a intendente -acompañado por la campaña directa de Mussi– y gana cómodamente.
En 1999, Infanzón va por su reelección y vuelve a ganar cómodamente, asumiendo nuevamente la conducción municipal.
Mussi e Infanzón fueron una fuerza política imbatible.
Pero el 8 de enero de 2002, «algo pasó…» entre Juan José Mussi y Carlos Alberto Infanzón, llevando a la renuncia del neurocirujano, asumiendo en su lugar, interinamente, el primer concejal de la lista Remo Salve.
Y ahí se ‘pierde’ la historia de Infanzón, la incuestionable mano derecha de Mussi, hasta el rompimiento del imbatible bloque político de Berazategui de dos hombres que, literalmente, arrasaban en las urnas, en los barrios, en los actos, en donde sea…
El ex intendente falleció el 28 de julio de 2013.
En calles y plazas de Berazategui, se colocaron nombres de guerrilleros desaparecidos, concejales fallecidos y personas que -tal vez- no merecían tamaños reconocimientos. También, gracias a cierto concejal que -dicen- mucho tuvo que ver con la pelea entre ambos dirigentes, se le viene poniendo nombres relacionados a las Islas Malvinas a plazas, barrios etc del distrito.
Pero a un hombre de reconocida labor médica, funcionario municipal, intendente interino y dos veces intendente electo, nadie se anima a proponer que al menos la calle donde vivía, la 147, lleve su nombre, o alguna escuela, unidad sanitaria, plaza…
Lo que haya sucedido entre Mussi e Infanzón corresponde a la vida privada de ambos, y nadie tiene derecho a urgarlo.
De hecho, muchos que ‘tocaron de oído’ sobre ello, no hicieron mas que complicar peor la historia local.
Al vecino, al contribuyente, al habitante de Berazategui solo le interesa que se trató de un hombre que hasta 2010, había gobernado Berazategui mas veces que el propio Mussi.
Acumuló casi ocho años continuos como jefe comunal, de siete años, ocho meses y 27 días.
Sería bueno que el Concejo Deliberante, que a veces despilfarra denominaciones a cuatro manos, considere que se trató de un intendente reelecto por el voto del Pueblo, y que se haría justicia que se coloque su nombre en reconocimiento a su memoria.
No vaya a ser que en unos años, una plaza o calle del distrito lleve el nombre de Gabriel Kunz, y nada tenga la denominación de Carlos A. Infanzón…

