ANALIZAN UN POSIBLE ‘PACTO’ ENTRE MILEI Y EL PRO CON MACRI
Ya quedando en claro que Mauricio Macri detonó a Patricia Bullrich en el PRO, los principales observadores del país analizan como sería un ‘pacto’ entre Javier Milei y el ex presidente y jefe de la fuerza amarilla.
Un acuerdo entre Javier Milei y Propuesta Republicana en Argentina, implicaría una serie de negociaciones y concesiones de ambas partes.
Algunos puntos claves a acordar en un posible acuerdo serían, inicialmente, armar una agenda política y económica compartida, que demandaría profundas reformas económicas. Ambas partes deberían acordar un plan conjunto para implementar las reformas económicas ‘liberales’, como la reducción de impuestos, simplificación administrativa y desregulación del mercado.
El capítulo de «Privatizaciones» demandarían un acuerdo en avanzar con un programa de privatizaciones de empresas estatales acordadas entre ambas fuerzas y -posiblemente- también aliados de esas fuerzas.
También jugaría un rol fundamental, una reforma en la política monetaria de todo el país, con la urgencia de generar un ‘consenso’ sobre la necesidad de una estructura monetaria más estricta para controlar la inflación.
ACUERDOS INSTITUCIONALES
Una de las aristas mas conocidas que se debaten cuando se buscan acuerdos instituciones, pasa por la distribución de cargos. Cuando se abren las negociaciones sobre ello, la distribución de cargos en el gabinete y otras posiciones claves del gobierno suelen ser casi ineludibles al inicio de la formación de un pacto.
Aquí, hace agua la intención -muchas veces- de repartir los lugares al 1X1 o al 2X1, porque generalmente, quien detenta el poder (en este caso La Libertad Avanza) buscará quedarse con los principales ministerios.
COALICIÓN PARLAMENTARIA
La necesaria coalición parlamentaria, generalmente debe tener como eje el establecimiento de un bloque parlamentario unificado, tanto en la cámara Alta como la Baja, para garantizar la mayoría en el Congreso y facilitar la aprobación de leyes.
Esta es, sin dudas, una de las mas difíciles negociaciones a resolver en la búsqueda de un ‘pacto’ que funcione, al menos, dos años.
Respecto del lógico Programa de Gobierno, debe anexarse el término «conjunto» y debe empezar por el desarrollo de un documento que defina las prioridades en políticas públicas y las urgencias del gobierno, asegurando que ambos líderes se sientan representados.
Cuando -como en este caso- las estructuras políticas vienen por carriles absolutamente distintos, suele ser motivo de largas y furiosas discusiones y posteriores acuerdos que no siempre dejan conformes a ambas partes, mas allá de si se firman o no.
También es básico elaborar una estrategia electoral que les permita posicionarse ante los pueblos.
Las candidaturas conjuntas conllevan decidir cómo se distribuirán las candidaturas en las elecciones, tanto a nivel nacional como provincial.
Para que ello funcione mejor, generalmente se evalúa la ‘necesidad’ de crear un ‘frente electoral’, pero en el caso de dos líderes de peso pesado como Milei y Macri, dudan de la eficacia de ellos ya que todos saben que suelen diluírse en muy poco tiempo, generalmente no llegan al año de vida.
Tiene que acordarse una «estrategia de campaña conjunta» que resalte las fortalezas de ambos partidos y sus líderes.
COMPROMISO CON
LA DEMOCRACIA
Tanto el actual presidente como el ex mandatario, deben asumir seriamente un Compromiso con la Democracia, para asegurar un acuerdo firme con los valores democráticos y el estado de derecho que garanticen un verdadero cambio en Argentina, y un rol con honor de los que firmen ese pacto.
En ese acuerdo, debe tener alta prioridad -si se quiere que perdure- la protección de los derechos individuales y las libertades civiles de los habitantes de todas las provincias y territorios que conforman el país.
En definitiva, un acuerdo de este tipo requeriría un alto nivel de pragmatismo y disposición a negociar con honestidad, ya que tanto Milei como el PRO tienen diferencias significativas en ciertos aspectos de sus plataformas.
Sin embargo, la posibilidad de acceder fuerte al poder, y la necesidad de enfrentar desafíos económicos y sociales, podría ser un incentivo poderoso para llegar a un acuerdo positivo para la historia.
