La verdad es que el concejal Marcos Cuellas parece no tener límites en algunas actitudes, y ya se comenta que -tal vez- el edil debería buscar ayuda profesional para superar su cortocircuito que cada vez se hace mas evidente…
Como habíamos contado hace tiempo, Marcos Cuellas tuvo como ‘empleado’ durante meses, a un joven con dificultades motrices en el Concejo Deliberante. No estaba siquiera nombrado, y era muy triste ver como cargaba ‘a upa’ al tal y lo subía al primer piso del Ayuntamiento, lo dejaba sentado en el piso para después subirle la silla de ruedas. Dolió mucho ese constante espectáculo porque Cuellas tenía a disposición oficinas en la planta baja, pero su ‘picardía’ tenía como propósito que le den una oficina abajo para su ‘secretario’ y él seguir arriba en el bloque de ‘Cambiemos’, lo que -obviamente- le fue denegado.
Resuelto ésto, aplaudimos que finalmente en diciembre último nombró al muchacho como parte de su bloque. Pero el delirio de Cuellas no termina ahí. Toda vez que puede, usa al discapacitado para ‘lucirse’. La ‘ultima’ función que vimos, fue el martes último durante la apertura de sesiones en el hachecedé…
Puso al joven, con su silla de ruedas, a repartir pan entre los presentes, lo que despertó una indignación generalizada…asilla ruedas